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Reflexiones para fortalecer nuestra Iglesia de casa

  • Cilac2019
  • 23 mar 2020
  • 6 Min. de lectura

Introducción


La Iglesia siempre se fortalece ante las adversidades, persecuciones, enfermedades, etc., y ella toma mayor riqueza cuando tiene la capacidad de mirarse con amor, desde la oración y la fe en Cristo Resucitado. Tiene un espacio concreto “La casa” el hogar de un grupo humano concreto llamado familia, que ayuda a descubrir otro espacio imaginado, pero igualmente real como lo es el Reino de Dios.


Ahora en estos tiempos en que vivimos la cuaresma en un contexto de pandemia de cuidados especiales, de no salir de casa; puede ayudarnos a descubrir el valor original de las primeras comunidades cristianas formadas desde las casas, desde la comunión y la fracción del pan, elementos pedagógicos que nos ayudan a valorar más la Eucaristía, nuestra familia, nuestros amigos y para mejorar nuestra relación con Dios.


Para ello presentamos una serie de reflexiones que ayudan a despertar nuestra fe, nuestro ser Iglesia desde la casa, espacio sagrado para evangelizar y ser evangelizado. Dedica un tiempo con tu familiar cada día para orar, meditar, y crecer en la fe, amor y esperanza.


Día 1: La casa como lugar y como grupo familiar fue uno de los espacios privilegiados de la actuación de Jesús y de sus seguidores más inmediatos.


(Mc 1, 29 “Jesús con Santiago y Juan fueron a la casa de Simón y Andrés …”; Mc 2, 15 “Mientras comía en casa de Leví, muchos pecadores se sentaron a la mesa con Jesús…”; Mc 3, 20 “Jesús regresó a casa y de nuevo se reunió allí tanta gente que ni siquiera los dejaban comer”; Mc 5,38 “Al llegar a la casa del jefe de la sinagoga y al ver el alboroto de la gente que lloraba y gritaba sin parar, Jesús entró y les dijo…”; Mc 7, 24 “Jesús partió de allí luego entró en una casa sin que nadie lo supiera…”)


La casa no fue un espacio elegido por su valor en sí mismo sino por las posibilidades que tenía para la realización del Reino de Dios.


Ejercicio: Busca un momento de diálogo (puede ser después de cena) para externar con tu familia cuál ha sido el momento más fuerte que has tenido con Dios, y cuál ha sido el momento de mayor paz con Dios. Terminando se puede hacer una oración dando gracias con un Padre Nuestro y Ave María.


Día 2: La expresión “La Iglesia de casa” se encuentra en algunas cartas de Pablo.


Rom 16, 3-5 “Saluden a Prisca y Áquila, mis colaboradores en Cristo, quienes arriesgaron su vida por mi… saluden también a la Iglesia que se reúne en su casa…” 1 Cor 16, 19 “Los saludan las comunidades de Asia. Muchos saludos en el Señor de parte de Áquila y Prisca, junto con la Iglesia que se reúne en su casa”.


De aquí brota la alegría y la esperanza de superar las contrariedades de la vida personal y familiar. Hch 2, 46 “Muy unidos, todos los días… partían el pan en las casas, participando en las comidas con alegría y sencillez de corazón”.


Ejercicio: Busca un momento de diálogo (puede ser después de cena) para externar con tu familia cuál es tu experiencia como hijo, hija, madre o padre, etc. y de qué le das gracias a Dios. Terminando se puede hacer una oración dando gracias con un Padre Nuestro y Ave María.


Día 3: Pero la casa no solo era el lugar de actuación de Jesús, también era un espacio dónde compartía la mesa con publicanos y pecadores.


Mc 2, 15 “Mientras comía en casa de Leví, muchos cobradores de impuestos y pecadores se sentaron a la mesa con Jesús y sus discípulos”.


Mc 14, 3 “Jesús estaba en Betania, en casa de Simón el leproso. Mientras estaba sentado a la mesa llegó una mujer con un frasco de alabastro…quebró el frasco y derramó el perfume en la cabeza de Jesús”.


Mc 2,1-12 “… se corrió la voz de que estaba en casa y se reunió tanta gente que no quedaba espacio ni siquiera junto a la puerta…le trajeron a un paralítico… Jesús dijo al paralítico tus pecados quedan perdonados…”


Es también en la casa donde Jesús cura y perdona los pecados, para los escribas no solo era una blasfemia que Jesús curara y perdonara los pecados, sino que también lo hiciera en un espacio no oficial.


Ejercicio: Busca un momento de diálogo (puede ser después de cena) para pedir perdón a tu familia y para perdonar las fragilidades humanas de cada uno. Terminando se puede hacer una oración dando gracias con un Padre Nuestro y Ave María.


Día 4: El evangelio termina y comienza en la casa, así lo describe san Lucas en el libro de los Hechos de los Apóstoles.


Hch 1, 12-14 “Regresaron a Jerusalén desde el monte llamado de los Olivos… entraron en la ciudad y subieron al piso alto de la casa donde se hallaban… todos ellos perseveran unidos en la oración…” Hch 28, 30-31 “Pablo permaneció dos años enteros en una casa que había alquilado, recibía a todos los que iban a verlo, les anunciaba el reino de Dios y les enseñaba lo referente a Jesucristo con toda valentía y sin ningún impedimento”.


La casa también para el libro de hechos de los Apóstoles inicia a ser el espacio para compartir la vida y el pan.


Ejercicio: Busca un momento de diálogo (puede ser después de cena) para recordar quién te evangelizó y cómo te transmitió la buena nueva, también comparte frases de familiares y amigos que te han ayudado a crecer en la fe. Terminando se puede hacer una oración dando gracias con un Padre Nuestro y Ave María.


Día 5: Después del martirio de Esteban


Hch 7 “…Cuando los miembros del tribunal oyeron las palabras de Esteban, se enfurecieron… y se lanzaron todos junto contra Esteban lo echaron fuera de la ciudad y lo apedrearon”.


El Templo de Jerusalén pierde todo su papel positivo, de este modo la comunidad se concreta en las casas como su lugar específico de reunión, de ayuda mutua y de misión. Es de casa en casa que va llegar la Palabra de Dios y el testimonio apostólico hasta Roma.


Ejercicio: Busca un momento de diálogo (puede ser después de cena) comparte con tu familia que valores te ha dejado la fe y que valores se han despertado gracias a tu familia. Terminando se puede hacer una oración dando gracias con un Padre Nuestro y Ave María.


Día 6: La casa le permitió al cristianismo reafirmarse en la vida cotidiana, en un espacio no sacro, esto se complementaba con la cercanía y la interrelación, pues el espacio permitía que fueran comunidades pequeñas, quizás veinte o treinta personas.


Pablo también refiere a mujeres que fundamentaron y sostuvieron iglesias de casa; por ejemplo: Col 4, 15 “Saluden a los hermanos de Laodicea y a Ninfa y la comunidad que se reúne en su casa”. Hch 16, 14-15 “Una de ellas, llamada Lidia, comerciante de telas teñidas… que adoraba a Dios, nos escuchaba. Y el Señor le abrió el corazón… Después de que ella y su familia recibieron el bautismo nos rogó: si están convencidos de que creo en el Señor, vengan a hospedarse en mi casa”. Y no insistió para que aceptáramos.


Ejercicio: Busca un momento de diálogo (puede ser después de cena) comparte con tu familia que riquezas te ha dejado el testimonio de tu mamá, abuelita, hermana y tía en la fe y esperanza. Terminando se puede hacer una oración dando gracias con un Padre Nuestro y Ave María.


Día 7: Pablo nos da testimonios de que hubo matrimonios que fundaron y sostuvieron iglesias de casa por ejemplo Áquila y su esposa Priscila quienes fueron responsables de una Iglesia en Éfeso primeramente y después en Roma.


1 Cor 16, 19 “Los saludan las comunidades de Asia, muchos saludos en el Señor de parte de Áquila y Priscila, con la comunidad que se reúne en su casa”.


Rom 16, 3 - 5 “Saluden a Priscila y Áquila, mis colaboradores en Cristo Jesús, quienes arriesgaron sus vidas por mí, y no solo yo les agradezco, sino todas las comunidades de los no judíos. Saluden también a la comunidad (iglesia) que se reúne en su casa.


Ejercicio: Busca un momento de diálogo (puede ser después de cena) comparte con tu familia que riquezas te ha dejado el testimonio de tus papás, abuelos y tíos en la fe y esperanza, como su matrimonio ha fortalecido tu caminar con Cristo. Terminando se puede hacer una oración dando gracias con un Padre Nuestro y Ave María.


Pbro. David Sandoval Espinoza

Formador Seminario de Monterrey


Bibliografía: Varios Autores, Para comprender la Iglesia de casa, verbo divino, Navarra, 2010

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