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Reinventarnos: bienvenida al Ciclo Escolar 2020-2021

  • Foto del escritor: H. Liz Mendoza MC
    H. Liz Mendoza MC
  • 24 ago 2020
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 10 nov 2020

Iniciamos un nuevo ciclo escolar, el número sesenta y tres para nuestro Colegio. Nunca olvidaremos este inicio, pues hemos tenido que reinventar la escuela. Reinventar porque hemos tenido que cambiar muchas de nuestras rutinas, horarios, modalidades, métodos, etc., pero no creamos de la nada, reinventamos a partir de algo que ya existía y que conserva su esencia. La esencia de una escuela, más allá de los contenidos y de las asignaturas, es la relación pedagógica entre maestros y alumnos, el sentido de comunidad y de familia, la relación entre los compañeros, y, aunque no podemos reemplazar lo presencial, sí podemos conservar la relación.


Vivimos en la era de la información, contenidos los podemos encontrar en miles de páginas de internet, YouTube, redes sociales. sin embargo, el proceso para saber dónde buscar, cómo buscar, cuestionarse las cosas, formarse un criterio, aprender a dialogar, a convivir con personas que no son de nuestras familias, etc. son procesos que esencialmente se viven en la relación.


Me gusta mucho el filósofo judío-austriaco Martin Buber, él profundizó mucho el aspecto del diálogo y el encuentro. El hombre tiene un deseo de encuentro, de encontrar la relación entre y un yo y un tú, un diálogo a partir del cual construimos un nosotros. “Yo llego a ser yo en el tú; al llegar a ser yo, digo tú.” Es en este encuentro entre un yo y un tú, en esta relación, que el ser humano se personaliza, se hace persona y nace el “nosotros” comunitario. Es por ello que el concepto de comunidad de los filósofos personalistas es comenzar con los más próximos y en ningún caso la masa o la sociedad pueden ir en contra de la persona. Es la relación yo-tú-nosotros lo que permite amar al prójimo como a uno mismo. Para construir comunidad nos debemos reconocer frágiles, débiles, interdependientes, así crecemos todos, haciéndonos responsables los unos de los otros, cada uno con sus dones, donde todo afecta a todos.


Hoy más que nunca nos sentimos vulnerables, en nuestra comunidad hemos perdido 3 personas queridas en este periodo a causa del COVID-19 y otras enfermedades. Hoy más que otras veces extrañamos abrazarnos, sentirnos cerca físicamente. Nunca podremos sustituir la relación presencial por la virtual, pero cuánto agradecemos los recursos tecnológicos hoy que nos permiten seguirnos encontrando, hacernos presentes, usándolos para humanizar, para encontrarnos.


Ya decía mi buen amigo Don Bosco que educar es cosa del corazón. Hoy, desde el fondo de nuestro corazón les deseamos un buen inicio de ciclo escolar, para todos, nuestros maestros, familias y alumnos, sigamos construyendo, aprendiendo, escuchando, dialogando, tengamos paciencia, busquemos la paz interior en medio de la incertidumbre, crezcamos en confianza en Dios, que es dueño de la historia y de la vida. Madre María Inés fue una mujer de confianza: “Pido con confianza de hija, con toda la audacia que se basa en las palabras mismas de Jesús: «Todo cuanto pidan al Padre en mi nombre se lo concederá»" Pidamos a Dios nos dé sabiduría para guiar a nuestros niños y adolescentes, para vivir la solidaridad y empatía, para aprender más sobre nosotros mismos, nuestras reacciones, temores y esperanzas, para conocer más a fondo las necesidades de nuestros niños. ¡Muchas bendiciones y ánimo que Dios está con nosotros!



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