Donartex con Alex
- CILAC
- 16 dic 2019
- 9 Min. de lectura
Actualizado: 5 feb 2020
Nuestro proyecto empezó en Agosto del 2017. Siempre estuve interesada por hacer algo por nuestra sociedad, pero nunca se me había presentado la oportunidad, y tampoco me daba el tiempo para realizar algún proyecto, tenía miedo y flojera a la vez. Es muy cómodo estar en una zona de confort donde somos felices con lo que tenemos y no vemos o no nos interesa ver la problemática que existe a nuestra alrededor. Pero cuando aprendimos esta manualidad le vi potencial y dije “aquí es cuando podemos hacer algo.”
La página empezó con dos objetivos: por una parte les quería enseñar a mis hijos que se puede ser emprendedor a cualquier edad, y por otra, que siempre deben de ver la empresa en la que estén como parte de la comunidad. Ayudar a otros no es una obligación pero sí es una oportunidad de apoyar y trascender. Tampoco se necesita tener dinero para apoyar, ya que la ayuda se puede dar aportando tus talentos y trabajo para hacerlo.
Algunas de mis frases en la página son:
Intenta no volverte una persona de éxito, sino una persona de valor.
Tus talentos son regalos que Dios te dio, lo que haces con ellos es un regalo tuyo para Dios.
La emoción del aprendizaje, separa a la juventud de la vejez. Mientras estás aprendiendo no eres viejo (en este caso por el apoyo de mi mama de 89 años en este proyecto).
Prueba a dar y verás qué grande te sientes.
El éxito no se trata de lo que logras en la vida, sino de lo que inspiras en los demás.
Vale la pena. Dar no es una obligación, es una oportunidad.
Cómo inicio todo
Mi hijo Alejandro tomaba clases de dibujo con mi sobrino Alan Mendoza. En una de las clases le tocó dibujo en pixeles y me gustó mucho. Mi sobrino me comentó que había una técnica para hacer estos como llaveros, la siguiente clase fue utilizando “hama beads” y cajas de cartón. Estuve presente en esa clase y me encanto, le vi mucho potencial.
Recuerdo muy bien que lo primero que se me ocurrió fue diseñar el logotipo del equipo de futbol de Alejandro, ya que en el equipo había muchas carencias y era una manera de obtener recursos para comprar equipo. Nos fue muy bien y conseguimos nuestro objetivo y donamos un balón.
Después de que ocurrió el sismo del 2017, lanzamos una campaña de venta de llaveros para apoyar en algunas causas: apoyar a la reconstrucción de la Casa Madre de las Misioneras Clarisas y comprar botiquines para damnificados. Nos fue muy bien en la venta de los llaveros y nuestro primer donativo lo entregamos en octubre para la reconstrucción de la Casa Madre de las Misioneras Clarisas; lo recuerdo muy bien fueron $500 en efectivo que entrego Alejandro en Primaria Mayor.
Me interesó tanto este proyecto que me puse a investigar en diferentes sitios de internet acerca lo que se puede hacer con los “hama beads.” Me inscribí en grupos de otros países para traer nuevas ideas e ir creando cosas diferentes. Le dedique varios días de investigación.
Después de que acabamos nuestra primer campaña de donaciones, varias mamás se acercaron a nosotros mostrando su interés para que sus hijos aprendieran esta manualidad. Lo evaluamos y vimos que era factible, invertimos en el material necesario para iniciar con los cursos, tuvimos mucho apoyo sobre todo de mamas del colegio para llenar el curso. Fue tanto el éxito en nuestro primer curso que tuvimos que abrir sesiones extras.
Una vez dados los cursos, las mamás me preguntaban dónde comprar el material. Por lo cual decidí agregar la opción de vender material armando kits, las mamás del colegio fueron nuestras primeras clientas.
Hasta este momento soló estábamos involucrados mi hijo Alejando y yo, además que siempre tuve el apoyo de dos grades amigas: Betty Coronel y Verónica Martínez, que nunca me dejan sola y me han apoyado muchísimo en este proyecto.
Después de algunos meses de estar Alejando y yo haciendo los llaveros, mi mamá, de 89 años, viendo como los hacíamos me dijo “hija, ¿yo te puedo ayudar a hacer esos monitos?”. Con mucha paciencia empezamos a ponerle figuras sencillas y así fue como empezó “Doña Mariquita” como le decimos de cariño, a hacer llaveros. Y hasta ahorita ha hecho muchísimos llaveros y adornos cada vez con mayor grado de dificultad. Esta actividad vino a darle a su vida una gran felicidad pues se siente activa, creativa y feliz cuando ve terminado su trabajo.
Con lo recaudado en cursos y venta de llaveros en diciembre del 2017 apoyamos algunas causas como:
Padrino viajero de un inmigrante
Regalo CONAVI
Cena navideña a familia de escasos recursos
En Febrero del 2018, una muy querida amiga y siendo ella parte del DIF de Apodaca, me invitó a impartir el curso para niños de escasos recursos que asistían a esa institución. Fue nuestro primer curso a beneficio. Nosotros llevamos todo el material y los niños aprendieron algo nuevo y estuvieron muy contentos haciendo sus llaveros.
En el transcurso de estos dos años hubo periodos que no tuvimos campañas, no teníamos venta, no teníamos cursos, estuvimos a punto de abandonar este proyecto. Pero tenía el presentimiento que esto podía funcionar y que podríamos hacer cosas importantes. Se los comentaba a mis hijos, esposo y amigas y ellos un poco incrédulos solo se reían y me decían “ya no le dediques tanto tiempo a eso.”
Mi mamá continuaba haciendo muchos llaveros para entretenerse pero no teníamos venta, por lo que no había ingresos y no podíamos apoyar a nadie. Es importante aclarar que no todos los apoyos que damos los publicamos en la página, hay algunos que mantenemos el anonimato porque así se requiere y por respeto a las personas que apoyamos.
En abril del 2019, me contacta la Hna. Liz, Directora del Colegio de Alex, y me propone dar el taller en la Feria del Libro, pero me enfatizo que todos los personajes fueran adecuados al tema de libros. Aceptamos el reto y sacamos patrones novedosos y adecuados al tema. Capacitamos cerca de 200 niños, este evento fue lo que nos volvió a dar fuerzas y de alguna manera presencia en el mercado. Después vino el Día del Maestro, y mamás del colegio nos encargaron algún detalle para los maestros.
Para el Día del Padre, nos contactó la directora de secundaria para hacer la manualidad, a partir de este momento se integró mi hijo mayor Ángel, ya que él estaba de vacaciones, con este proyecto obtendríamos recursos para futuras donaciones. Este proyecto era un gran reto ya que se trataba de enseñar a 420 alumnos. Aceptamos el reto y pusimos manos a la obra, mi hijo Ángel, mi amiga Betty Coronel y yo salimos adelante. Tuvimos algunas fallas en la logística y tiempos, pero este proyecto nos dio experiencia y nos ayudó a mejorar los procedimientos que teníamos en los cursos.
Como no vendíamos muchos llaveros, lo que nos hacía obtener más recursos era la impartición de talleres. Cambié la estrategia, en lugar de dar efectivo donaríamos los llaveros a la persona para que fuera más efectiva la venta y los recursos obtenidos fueran para su beneficio. Al ser ellos quienes ofrecen los productos la gente se puede dar cuenta del apoyo que requieren por lo cual se facilita la venta. Cada donación consiste en 30 llaveros, con lo cual se obtiene una ganancia aproximada de $900 a $1000. Nuestros donativos en efectivo eran de $500 así es que con este cambio ellos obtendrían más beneficio por las ventas directas.
Después de este repunte, mi hijo me dijo que quería seguir trabajando impartiendo cursos, él me apoyaba principalmente cuando estaba vacaciones. Gracias a que Verónica Martínez nos consiguió cursos en la zona del sur y mi cuñada Juanita Torres en el área de Monterrey, se obtuvieron más recursos derivados de cursos y venta de material.
Durante el mes de julio decidí lanzar un donativo especial, con el slogan que me gusto, “Vale la pena, dar no es una obligación, es una oportunidad”. Publicamos 5 compromisos de donativos:
$500 en efectivo para útiles escolares
30 llaveros con causa para personas con alguna enfermedad
30 llaveros con causa para útiles escolares
Comida para personas de escasos recursos que tienen familiares internados en un hospital.
Donativo en efectivo $500 otras causas.
Pedimos a los que siguen la página que si conocían de algún caso que requería algún tipo de apoyo nos enviaran la información para poder apoyarlos, nos llegaron los siguientes casos:
Abraham, niño hospitalizado en el Hospital Universitario, a quien se le donaron 30 llaveros.
Donativo de $500 pesos para una tía que nos avisaron requería el trasladarse de China a Monterrey para recibir atención médica.
Esperancita, niña con un tumor que también requería ayuda. Se donaron 30 llaveros.
Y por último nos llegó un caso muy especial Gian Carlos, un niño encantador de tan solo 6 años y que lleva 3 años luchando contra el cáncer. En este caso se requerían $64,000 para el tratamiento medicamento, ya que su seguro no lo cubría, ocupaba dos dosis.
En el caso de Gian, la mamá publicó la venta de los llaveros en su página. Me percaté que le pedían unos modelos más que otros y ella les contestaba “es que ese ya se vendió”, “ya no lo tengo”. Ante esto, le mande mensaje que le podía cambiar los que no se vendieran por modelos que le están pidiendo para que no perdieran la venta. Cuál fue nuestra sorpresa que le seguían pidiendo y pidiendo. Le comenté el caso a mi esposo y él nos apoyó para comprar material y poder donar otros 30 llaveros. Aquí es donde se empieza a involucrar un poco más mi esposo en el proyecto.
Resulto un gran éxito la venta de los llaveros para Gian Carlo por lo que decidí que la venta no se debería parar ya que el necesitaba sus $64,000 para su medicamento. Le hablé a su mamá y le dije “no pares la venta, ya no te puedo regalar más de 60 llaveros pero si puedo dártelos a mitad de precio y tú sigues teniendo ganancia.” Pensamos que serían unos cuantos más, pero afortunadamente era una gran cantidad de llaveros y en ese momento mucha gente nos apoyó.
Salimos adelante, por lo que decidí como dice el refrán: “Dale un pescado y comerá un día, enséñale a pescar y comerá toda la vida”, por lo que le dimos un curso a Gian, sus hermanos y a su mamá para que ellos pudieran seguir adelante. Gian estaba muy feliz y emocionado junto con sus hermanos, todos aprendieron rápido y empezaron a crear sus propios diseños, seguían ofreciendo en su página los llaveros. Un día, alguien público en twiter la foto de Gian haciendo un llavero la cual se hizo viral. ¡Cuál fue nuestra sorpresa! Estábamos recibiendo mensajes y pedidos de todas partes del mundo en la página de Donartex con Alex, los cuales canalice directo con Carla, mamá de Gian, ya que nosotros no podíamos aprovecharnos de esta situación. La noticia se hizo mundial y Gracias a Dios, Gian completó el efectivo para comprar su medicamento, su caso es conocido a nivel mundial. La familia de Gian sigue con la venta de “Gianveritos”, así le pusieron en su página, porque aún le falta otro tratamiento.
Posterior a este caso apoyamos a MariJose, hija de una maestra del Colegio, igual con 30 llaveros. Días después nos llegó otro caso que también me impacto mucho, el de Thamara, una joven estudiante de medicina de tan solo 18 años que tuvo un accidente automovilístico con sus padres y quedo cuadripléjica. Requerían recursos para una silla de ruedas especial y un cojín.
Decidimos que aparte de los llaveros que se le donaron, capacitar a la familia de Thamara trasmitiéndoles nuestros conocimientos para continuaran con la venta y fuera un ingreso extra, ya que su mamá está dedicada al 100% con ella y no puede trabajar, esta es una forma de que trabajen en conjunto con sus tres hijas desde casa para obtener recursos.
Otro caso muy emotivo para nosotros y con el cual estamos actualmente es el de Andrés, joven de 18 años con cáncer en la rodilla, quien al cumplir sus 18 años y como no estudiaba por su enfermedad perdió los derechos del Seguro Popular por lo cual no podía seguir con sus tratamientos además de ser muy costosos. Actualmente estamos apoyando a Andrés, le donamos $500 en efectivo y $4,000 más en llaveros y otros adornos. Igual que los otros casos hemos capacitado a sus familiares y a él mismo para que sigan vendiendo y se puedan ayudar.
Aquí hay una anécdota padre. Sus familiares al principio no iban a aceptar la ayuda del curso ya que Andrés es daltónico lo cual le complica hacer las figuras, por lo que les comente que no lo limitaran y que intentáramos algo distinto con él. Al día de hoy, Andrés ya hace figuras, principalmente figuras con colores blanco y negro, y poco a poco está haciendo figuras con más colores.
En esta época de navidad también decidimos apoyar a estas causas:
Apadrina a un niño CONAVI
Cena Navideña CONAVI
Proyecto NaviDar, padrino calzador.
Estamos muy orgullosos de los logros obtenidos hasta el momento, para nosotros es muy satisfactorio lo que se ha logrado hasta el momento y el apoyo de tanta gente, y vamos por más historias.
Actualmente mi esposo y mis hijos así como algunos familiares y amigos estamos involucrados en este proyecto. Quiero reconocer en especial a mi mamá, ya que ella hace muchísimos de los llaveros que se donan y para ella es una tarea que la mantiene activa; así como a mis amigas Betty Coronel y Verónica Martínez Lozano que me han apoyado muchísimo a que esto siga adelante.
Mención especial también a Graciela Barrios, chica del área de oncología del Muguerza. La cual nos ha apoyado a vender muchísimos llaveros para beneficio de Gian Carlos, Thamara y Andrés. Ella al saber de nuestro proyecto me contacto y se sumó a las ventas y sin recibir nada a cambio solo la satisfacción de apoyar. Por eso actualmente la considero parte de este proyecto.
La Hna. Liz me invitó a escribir esta historia, pues el buen uso del internet conduce a cosas extraordinarias. Me dijo cuando salió la noticia de GianCarlos, que “estamos conectando historias”. Con sencillez comparto esto porque nuestro mundo necesita buenas noticias y que todos veamos que desde pequeñas acciones podemos ayudar y construir un mundo mejor.
Norma Nelly Rodríguez
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