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El Reto de ser padres y maestros

  • Lic. Vanessa González
  • 19 oct 2020
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 9 sept 2022

Uno de los cambios de este año que más ha impactado a nuestras familias es tener la escuela en casa, ha implicado esfuerzos y sacrificios económicos y personales, desde transformar un rincón de la casa en un espacio para el estudio, conseguir un dispositivo electrónico para ver las clases en línea, mover horarios de trabajo, de tareas domésticas, de alimentos o hasta involucrar a otras personas como abuelos y tíos en el acompañamiento a nuestros hijos.


Y en muchas ocasiones pareciera que sobrevivimos una lucha diaria con nuestros hijos, comenzando temprano en la mañana, debatiendo para despertarlos y negociando que se cambien la ropa y se acomoden para su primer clase, con los mas pequeños, pidiendo que se sienten derechitos y pongan atención al maestro que ven en su pantalla, que respondan a lo que se pregunta y realicen correctamente lo que se les pide, mientras nosotros maniobramos como malabaristas entre trabajo y quehaceres. Con los mas grandes, las preocupaciones son otras, nos toca ser guardianes de lo que ven cuando navegan en internet, del comportamiento que tienen con sus compañeros y maestros en las plataformas, nos toca ser guías y orientadores.


A los padres se nos ha impuesto un reto grande y difícil. Pero es un reto que trae consigo beneficios mayores. Se nos ha dado la oportunidad de sentarnos a un lado de nuestros hijos y ser testigos de su proceso de aprendizaje, de ver en vivo la magia del descubrimiento de nuevas ideas y conceptos, de ver el orgullo y la felicidad que da el adquirir un nuevo conocimiento, por más mínimo que sea, de verlos equivocarse y esforzarse por hacerlo de bien de nuevo, de alentarlos, de ayudar en la construcción de su autoconcepto y autonomía, de acompañarlos, estar presentes y ser un soporte.


Pero cómo lograrlo si los padres no estamos capacitados para ser maestros. Aquí les dejo una clave, nuestros niños no necesitan un maestro en casa. Nuestros niños necesitan un guía, un acompañante, alguien que les dé la seguridad y la confianza de que pueden lograr lo que el maestro al otro lado de la pantalla les esta pidiendo. Les dejo algunos puntos importantes para acompañar a los hijos en las clases virtuales:


  1. Priorizar. Quizá podemos sentir que la carga de responsabilidades va en aumento, establezcan en familia las prioridades y organicen el tiempo entorno a lo importante e indispensable.

  2. Acuerdos y horarios. Es importante establecer los horarios, de acuerdo a la situación familiar que se vive y tratar de cumplirlos. Los hijos pueden involucrarse en esto. Cuando los niños saben que es lo que se espera de ellos, es más fácil comprometerse con su cumplimiento.

  3. Supervisar. Es necesario supervisar que los niños estén realizando las actividades que se indican, siempre dando primero oportunidad a que ellos lo hagan solos y si hay necesidad de ayudar, hacerlo. De igual manera es importante acompañarlos mientras aprenden a utilizar las plataformas y a trabajar de manera autónoma.

  4. Confianza. Muchos podemos sentirnos presionados, porque no sabemos exactamente lo que nuestros hijos tienen que aprender, queremos que tengan buenas calificaciones y queremos ayudarlos, corrigiendo sus trabajos y actividades, explicando de nuevo o incluso terminando sus trabajos o mostrándoles las respuestas correctas. Sin embargo, lejos de ayudarles podemos estarles mandando la idea equivocada de que ellos solos no pueden. Ayudemos a nuestros hijos a desarrollar seguridad y confianza, dejando que sean ellos quienes respondan y hagan sus trabajos, como si estuvieran en el salón de clases. Si hay necesidad de corregir, lo ideal es guiarlos mediante preguntas, para que sean ellos quienes deduzcan que hay un error o que es necesario mejorar su trabajo. ¿Revisaste que todas las respuestas están correctas? ¿Esta es la mejor letra que puedes hacer? Creo que puedes hacerlo mejor.

  5. Paciencia. Todos aprendemos a diferentes ritmos. Quizá podamos observar que nuestro hijo no logra el aprendizaje al tiempo que sus compañeros o no logra comprender lo que dice el maestro y esto no quiere decir que el niño va mal, o que no lo va a lograr. Esto también sucede en el salón de clases. Los maestros conocen esto y trabajan de diferentes maneras varios días para que todos los alumnos puedan aprender. Tengamos paciencia, confiemos en la capacidad de los niños y los maestros para lograr el aprendizaje. Si tenemos duda respecto a lo que nuestros hijos deberían estar logrando, podemos hablar con los maestros para que nos orienten y nos den retroalimentación del desempeño que tienen nuestros hijos.

  6. Trabajo en equipo. La escuela y los padres de familia tienen un objetivo en común: la educación y la formación de los niños. Es importante mantener la comunicación con los maestros de nuestros hijos, formemos un equipo con ellos, buscando y haciendo lo mejor para nuestros hijos. Se pueden llegar a acuerdos y establecer estrategias que favorezcan el aprendizaje en casa.

Superar este reto implica un esfuerzo personal, que quizá muchos no estábamos conscientes que se necesitaba, y es que ser papá y maestro, no es algo para lo que estábamos preparados. Pero llegó el 2020 y sin preguntar nos puso en ese rol y ahora nos toca resistir, asumir el rol y hacer nuestro mejor esfuerzo para superar el reto, la ventaja, es que no están solos, hay un equipo de maestros y personal, dispuesto a acompañar y ayudar.

Vanessa Catalina González Huerta

Psicóloga Primaria Menor

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