Después de estos ocho meses de confinamiento en casa, las relaciones con todos los integrantes de la familia se han sacudido, consolidado o fortalecido. Nadie está exento de vivir este proceso de afrontamiento sin altibajos en las emociones que se suscitan con todos los integrantes de la familia, ya sean niños, adolescentes o adultos.
Es por ello que hoy te comparto algunas recomendaciones para mejorar esa relación con tu hijo e hija.
1. Recuerda invitar a tu hij@ a hablar y aceptar sus sentimientos: generalmente las emociones suelen representarse más que hablarse. Por eso puede resultar común que los niños y adolescentes cambien su comportamiento o decidan realizar determinadas acciones, como por ejemplo: gritar fuerte, llorar sin motivo aparente, irse o abandonar la habitación sin deseo del diálogo, irritabilidad o falta de paciencia, hacerse sordos a lo que se les dice en casa, entre otros.
Como padre de familia evita emitir comentarios como: “Ya deja de llorar”, “No te enojes”, “Eso no es nada, es una tontería”. En cambio utiliza frases como: “Veo que te sientes enojado, espero puedas respirar profundo y sentirte cada vez más tranquilo”, “Me doy cuenta que te sientes triste, estaré cerca por si necesitas alguien con quien platicar”.
Expresar su tristeza, enojo, rabia o disgusto les ayudará a encontrarse mejor a sí mismos.
2. Acércate con calidez y hazles preguntas sobre cómo va su día: la rutina puede ser percibida como monótona y aburrida si no se dedican espacios al día en donde puedas hacer con una acción, el día especial. Por ello puedes estar cercano a tus hij@s si utilizas las siguientes preguntas: “¿Cómo llevas tu día? ¿Cómo te sientes ahora? ¿Qué fue lo que más te gusto de tu clase en línea? ¿Qué snack o postre te gustaría disfrutar hoy?”.
3. Practica la escucha activa: realiza un esfuerzo por transmitirles la idea de que estás disponible para cuando ellos te necesiten. Si bien el home office para los padres de familia en casa también es crucial y demanda tiempo y atención, date la oportunidad de escuchar sin emitir comentarios o consignas. Simplemente escucha aquello que tus hijos tratan de decirte, incluso sin hablar.
4. Fomenta su autonomía: es importante para los hij@s saber aprender a ocupar su tiempo y también a aburrirse cuando no tienen una obligación o responsabilidad que realizar. El aburrimiento puede llegar a resultar motivador y creativo. Si el niño dice “mamá estoy aburrido”, tú responde: “Está bien estar aburrido, creo que así podrán venir muchas ideas creativas a tu mente”.
5. Realiza actividades que generen bienestar: las ocupaciones individuales de cada integrante de la familia deben tener un equilibrio con las actividades que puedan disfrutar en familia. Por ello, dedícales tiempo de calidad al día a través del juego. El juego es una herramienta que pone a trabajar la empatía, transforma el ambiente emocional y contribuye a fortalecer el bienestar del niño y del padre de familia. Por eso sugiérele que puedan cantar, bailar juntos, sonreír, contar historias ó platicar de algún suceso importante.
Pero sobretodo recuérdales que tu amor es incondicional, sientan la emoción que sientan, incluso cuando están enojados contigo o tristes con ellos mismos. Para estos tiempos, el mejor aliado es la familia que reconforta.
Lic. Verónica Cárdenas Palos
Psicóloga Preescolar
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