Inclusión, un camino por compartir
- CILAC
- 5 dic 2022
- 2 Min. de lectura
Con el transcurso de los años el término “inclusión” ha sido usado con mayor frecuencia en nuestro entorno. Lo hemos escuchado en la escuela, trabajo, televisión u otros medios. ¿En realidad sabemos lo que es inclusión?
Según la definición que da la UNESCO: “La inclusión es un enfoque que responde positivamente a la diversidad de las personas y a las diferencias individuales, entendiendo que la diversidad no es un problema, sino una oportunidad para el enriquecimiento de la sociedad”. Nos damos cuenta de que las diferencias entre unos y otros no tienen por qué ser algo negativo, al contrario; si se le da el enfoque adecuado, pueden ser algo positivo y muy enriquecedor para todos.
La diferencia nos da miedo, nos incomoda, nos produce rechazo. Lo desconocido, lo distinto, lo que no controlamos nos crea incertidumbre, ansiedad, desconfianza. Todo lo que salga de los parámetros establecidos como “normales” nos incomoda. Marcamos distancias, etiquetamos, olvidando que es en la diversidad donde encontramos la mayor riqueza.
Las distancias se reducen conociendo, queriendo, aceptando, acompañando, ofreciendo nuestra ayuda sin eludir nuestras responsabilidades, sin excluir al diferente, sin etiquetar.
Qué importante es poner en práctica la teoría, lograr la inclusión en la sociedad no es fácil, es un camino en donde nos vamos acompañando padres, maestros y niños para lograr dicho objetivo.
Bajo este concepto de lo qué es inclusión, surgen un conjunto de pautas a seguir para lograr una verdadera cultura inclusiva. Por ejemplo:
Respetar y apreciar a todos como miembros valiosos de nuestra comunidad, brindando un trato justo y equitativo.
Eliminar estereotipos, mitos y términos incorrectos que han sido aprendidos de generación en generación.
Buscar la inserción de todas las personas en el entorno educativo, social y laboral.
Eliminar barreras actitudinales, reflexionando sobre nuestro comportamiento frente a la diversidad con nuestros familiares y amigos.
Buscar una educación de calidad para todos, enfocado desde la diversidad e inclusión.
Es importante entender que se trata de un proceso constante y que es una responsabilidad compartida por todos.
Por otro lado, me gustaría invitar a la reflexión sobre la inclusión referente a las personas con discapacidad, la cual no consiste simplemente en agruparlas en un solo lugar. Ni dar “privilegios especiales”, ni mucho menos sentir mayor compasión por ellas que por las demás personas.
La verdadera inclusión de la discapacidad se da, por ejemplo, creando espacios educativos y laborales para todas las personas, en donde todos los miembros se sientan apreciados y valorados, teniendo las mismas oportunidades.
Nuestra sociedad necesita una cultura inclusiva que acoja, que valore, que cuide, que entienda, que enriquezca a toda la comunidad, que crea que la diferencia no divide, sino que ayuda a sumar.
Saber realmente qué es inclusión y sobre todo llevarlo a la práctica nos ayuda a ser mejores personas, permitiendo nuestro bienestar emocional y social, viendo en la diferencia un regalo para aprender.
María de Lourdes Neira Montoya
Departamento de Psicopedagogía
Video: Lic. Verónica Cárdenas y Mtra. Mariana De la Garza
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