top of page

Sexualidad y sexo: ¿son lo mismo?

  • Foto del escritor: Mary Fer Villarreal
    Mary Fer Villarreal
  • 26 oct 2020
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 9 sept 2022

Hace no mucho tiempo, hablar de sexo, en algunas culturas, era como hablar de algo prohibido y malo; al igual que hablar de sexualidad, que se pensaba, y se piensa aún, que es la acción de practicar el sexo. ¿Pero realmente qué son, los hemos aplicado de manera correcta no solo a nivel concepto sino también en nuestra experiencia de vida? Personalmente creo que el buen entendimiento tanto del sexo, como de la sexualidad, podría realmente ayudarnos a vivir de una manera más plena como seres humanos. ¿Pero por qué?

Vamos a empezar por la sexualidad, ¿qué es exactamente? Si nos ponemos a buscar en el gran mundo del Internet, encontraremos mil cosas: la sexualidad evolutiva, la sexualidad saludable, y otras cosas que incluso nos llegan a confundir. De acuerdo a los expertos (intef, s.f.), de forma resumida, la sexualidad es una dimensión fundamental que abarca toda nuestra identidad como seres humanos, como hombres y como mujeres; nuestro desarrollo desde el punto de vista psicológico, biológico-físico-químico, anatómico, espiritual, afectivo, emocional, cultural y social.

Ciertamente es algo que va transformándose, de acuerdo a la etapa de vida de cada persona. No es lo mismo la experiencia de vida de un niño o niña de 3 años, a la de jóvenes de 18, adultos de 45 o ancianos; pero también es verdad que es algo que nos identifica de manera individual, en relación con los demás y con el medio que nos rodea.

También es algo que tiene límites. En la medida en que nos vamos conociendo como personas, vamos descubriendo lo que nos hace bien, y lo que no, y esa formación de conciencia nos ayuda a poner límites a nuestra sexualidad; protegiéndola de todo aquello que atente contra ella, y respetándonos primero a nosotros mismos, y también a los demás. He aquí la importancia de que las niñas y los niños, desde pequeños, vayan conociéndose y entendiendo, de forma paulatina y de acuerdo a su edad, la razón de su ser; porque la sexualidad se manifiesta y desarrolla en nuestro cuerpo, en nuestro ser psicológico, emocional, afectivo, biológico y espiritual.

“Un ser humano no puede amar sin su cuerpo, ni sin su sexualidad concreta, varón o mujer, sexualidad que define un modo concreto de ser persona….Es la sexualidad la que sostiene la conciencia y expresa en el cuerpo la vocación al amor.” (Marsal, A., 2006)

Ahora bien, ¿qué es el sexo? Por supuesto que está relacionado con la sexualidad, pero a la vez es algo diferente. El sexo es una condición meramente orgánica que distingue a un hombre de una mujer, hablando propiamente de las personas. También es el acto de tener una relación íntima que llamamos “sexual”. ¿Pero es bueno, o es malo? Pues te comparto que en algún tiempo, yo pensé que era algo prohibido, y que en el matrimonio solo era para tener hijos y estaba mal si se tenían relaciones sexuales sólo para estar con tu esposo o esposa. Luego descubrí que el sexo no es malo, todo lo contrario, es un don de Dios tan fuerte e importante, que es el único medio natural posible a través del cual se concibe un ser vivo, y a través del cual un hombre y una mujer se unen no solo a nivel biológico, sino también psicológico y espiritual para siempre… si, para siempre. Por esta razón se reserva para la persona con la que queremos compartir el resto de nuestra vida, con la bendición de Dios a través del matrimonio, porque le daremos todo, y nos dará todo, y es Dios quién nos ha dado este regalo para ese fin específico, y que es una donación en el AMOR mutuo. Así también, el sexo, como don de Dios, se vive dentro del matrimonio en libertad total y en el respeto, en la aceptación a la otra persona tal como es porque se le ama, y se le ama de verdad.

También aprendí, que en el matrimonio, el sexo es necesario no solo para procrear, sino también para unir a la pareja en todos los sentidos, y consolidar la unión. Todo lo obsceno que se pueda pensar del sexo, es porque los seres humanos hemos querido darle un sentido totalmente equivocado; pero siempre tenemos la oportunidad de aprender y empezar de nuevo y rectificar aquello que deba de ser entendido y vivido de una manera diferente, de la mejor manera para nuestra felicidad y la de los demás.

Maryfer Villarreal Garza

Vanclar Santísimo Sacramento

Infef (s.f.) La sexualidad humana. Recuperado de: http://www.ite.educacion.es/formacion/materiales/112/cd/m4/la_sexualidad_humana.html (última consulta el 18 de septiembre de 2020)

Marsal, A., (2006) La Teología del cuerpo según Juan Pablo II. (e-aquinas 4)

Comments


bottom of page